sábado, 20 de febrero de 2010

El Laberinto del Fauno

           
El Hombre Pálido

A falta de otro nombre, así es como bautizamos a este extraño personaje, El hombre Pálido.

Seguramente con estos diseños no lo reconoceréis, ya que el primer concepto de este personaje era muy distinto a lo que finalmente apareció en pantalla, el personaje con ojos en las palmas de sus manos.
Pues bien, cuando nuestra pequeña protagonista, Ofelia, comete allanamiento de morada y se cuela en la choza del bichillo en busca de la dichosa llave, no es en los cajones de detrás de él (como en la peli sucede) donde Ofelia buscaría la llave, sinó en unos cajones que formaban parte de la cara de El Hombre Pálido.
No se exactamente porque Guillermo cambió de opinión al respecto a este concepto, pero personalmente, me resulta mucho mas interesante, y la escena hubiera tenido muchísima mas tensión al manipular la cara de un "extraño hombre mueble vivo".





2 comentarios:

mariano epelbaum dijo...

Por dios! se vé que hace rato que no entraba, esto es alucinante, sos un animal (es bueno eso) que increibles. ya me los imprimimo para hacerme un cuadro, un abrazo.

Alberto dijo...

Increíbles cosas, e increíble que se hayan descartado semejantes ideas... Es genial ese repertorio de rostros-cajones.